IA en las aulas: Entre Algoritmos y Pacientes, la formación universitaria en la era de la IA
Asistentes inteligentes, simulación clínica y nuevas competencias redefinen la educación médica, con el desafío de combinar innovación tecnológica y formación humanista.
La Inteligencia Artificial está cada vez más presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana, llegando a introducirse también en las escuelas y universidades. En este contexto, la Universidad Hospital Italiano abre el debate sobre el impacto de la IA en la formación médica y el desafío de preparar a los futuros profesionales de la salud para trabajar con algoritmos y sistemas automatizados, sin dejar de poner a las personas en el centro.
Para Gisela Schwartzman, directora del Departamento de Educación de la Universidad, la inteligencia artificial no reemplaza al profesional, pero sí exige médicos mejor preparados para trabajar con ella de manera responsable. "Es imprescindible formar a los futuros profesionales en pensamiento crítico y alfabetización en datos, sobre una base ética sólida que permita interpretar la información que producen los sistemas de automatización y tomar decisiones clínicas fundamentadas, sin delegar el juicio profesional".
En este sentido, Schwartzman, que también se desempeña como directora de la Especialización en Docencia Universitaria para profesionales de la salud, subraya que el desafío de la educación médica no es tecnológico, sino pedagógico y humano. "La empatía, la comunicación y la relación médico-paciente no pueden ser automatizadas. La clave es integrar la inteligencia artificial como una herramienta que fortalezca el razonamiento clínico y la reflexión ética, no que los reemplace". Pero además, señala que estos procesos suelen tender a la individualización, y que es necesario seguir promoviendo el intercambio entre pares y la construcción y el aprendizaje colaborativos.
La IA también abre nuevas oportunidades para mejorar la forma en que se enseña medicina. Desde la personalización de trayectorias de aprendizaje hasta la simulación de escenarios clínicos complejos, estas tecnologías permiten adaptar la formación a las necesidades de cada estudiante. En esa línea, la Universidad ya trabaja en el desarrollo de asistentes conversacionales basados en información validada por sus propios equipos docentes, así como también en plataformas de simulación clínica con pacientes virtuales.
La mirada pedagógica se articula en la Universidad Hospital Italiano con una estrategia tecnológica concreta. Analía Baum, docente de la Maestría en Informática en Salud y referente en IA en educación del Departamento de Informática del Hospital Italiano, explica que el desafío es desarrollar un ecosistema que garantice calidad, seguridad, trazabilidad y alineación con los objetivos educativos. "La inteligencia artificial puede ayudar a resumir evidencia, proponer alternativas y detectar brechas en la formación, pero también introduce riesgos si se la usa sin criterio: sesgos, errores plausibles o una automatización excesiva del juicio. Por eso, el rol del profesional se vuelve aún más importante como curador, evaluador crítico y responsable final de las decisiones", señala Baum.
Desde la institución destacan que el uso de IA en educación médica debe estar acompañado por una fuerte gobernanza de datos, políticas de privacidad y formación en responsabilidad profesional, para proteger la información sensible y promover un uso ético de estas tecnologías, teniendo en cuenta la confidencialidad, finalidad, proporcionalidad, seguridad y rendición de cuentas.
"Bien implementada, la IA puede mejorar la toma de decisiones al liberar tiempo para lo que no se automatiza: escucha, empatía, deliberación clínica y trabajo en equipo. Mal utilizada pone en riesgo el aprendizaje colectivo, el intercambio entre pares y la construcción compartida de saberes, aspectos centrales en el trabajo cotidiano de los equipos de salud", concluyen las voceras de la Universidad Hospital Italiano.

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