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Ciudad Inteligente, pensada inteligentemente por personas inteligentes @Uliman73



Cuando se habla de Ciudades Inteligentes o Smart Cities es inexorable pensar que se habla del tránsito, el clima, la ciudadanía, la topografía, el presupuesto, la seguridad y el costo de vida, pero estos son solo algunos de los factores que influyen en el diseño, ejecución y financiamiento. Sin embargo, antes de tocar estos puntos, vale la pena tener presente ciertas consideraciones básicas, ya que la gran mayoría de las personas creen saber qué son las “Smart Cities” y qué infraestructura es necesaria.

Desafortunadamente, la mayoría de las personas no tienen los antecedentes, el conocimiento y la capacitación correctos para saber y entender realmente qué es una “Smart Cities”, o qué infraestructura se necesita para que cada edificio funcione correctamente y cada ciudad funcione al máximo rendimiento para reflejar todo lo bonito Fotos que se puede ver en internet.

La idea de este artículo, ronda en traer algo de luz a todas esas buenas personas que tienen buenas intenciones y que buscan obtener una conexión con el mundo de las “Ciudades Inteligentes”, para ello y antes de seguir, acá algunos datos de interés y características claves:


  • Menos del 5% de todos los proyectos de “Ciudades Inteligentes” han pasado a la etapa de desarrollo.

  • Las “Ciudades Inteligentes” han integrado Infraestructura y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC´s) para mejorar el funcionamiento de la ciudad y el logro de la transformación digital de los sistemas urbanos. 
  • Se centran en el desarrollo del capital humano a través de la gobernabilidad potenciado por las TIC para apoyar el desarrollo urbano sostenible impulsada por el conocimiento, la creatividad, la innovación y el espíritu empresarial de los actores de la ciudad.
  • El Big Data es un concepto central de la “Ciudad Inteligente”, ya que describe los activos de información / datos caracterizados por alto 'volumen', 'velocidad', 'variedad', 'variabilidad' y 'valor' para diferentes partes interesadas que requieren servicios de procesamiento de nube de alta capacidad. 
  • Estos proyectos abordan una amplia gama de desafíos de la ciudad a través de la regeneración urbana (por ejemplo, infraestructuras de vecindarios inteligentes sin emisiones de carbono), desarrollo urbano (por ejemplo, sistemas de gestión de recursos de energía inteligente, agua y residuos y redes inteligentes) e innovación urbana (por ejemplo, microinfraestructuras de prueba para redes), sistemas de tráfico inteligentes, datos abiertos y plataformas de creación conjunta de ciudadanos.
  • Se espera que el mercado global de “Ciudades Inteligentes” alcance u$s 1.565 billones en 2020, correspondiendo la mitad a Ciudades de Norteamérica y Europa (fuente Frost and Sullivan).
  • Ahora veamos en qué han trabajado algunas de las “Ciudades Intelighentes” incluidas en el Indice Cities in Motion (ICIM), elaborado por la escuela de negocios IESE, en el que han participado 135 urbes de 55 países: Madrid destaca por el uso del transporte público, siendo éste de un 40%, Sevilla por su planificación urbana, y Valencia es la urbe con mayor cohesión social. Esto significa que en Valencia han trabajado para que descienda el índice de criminalidad y la tasa de desempleo, así como para mejorar la sanidad o la igualdad, entre otras áreas. 

DISEÑO, INNOVACIÓN Y EJECUCIÓN

Gran parte de la promoción de las “Ciudades Inteligentes” supone que los Municipios adoptarán un enfoque proactivo, de arriba hacia abajo y con tecnología de primera línea para el progreso urbano. Hasta el momento, estas iniciativas buscan que algún funcionario de la ciudad con visión de futuro (o un inversor privado inmensamente cargado de fondos) escriba una gran orden de compra para una gran cantidad de hardware y software.

Pero la mayoría de las ciudades no funcionan como las corporaciones, tienden a tener ejecuciones aisladas, por lo tanto, los Departamentos no trabajan juntos en soluciones, y mucho menos trabajan en conjunto con los patrocinadores del proyecto piloto y se quedan sin presupuesto para el proyecto en sí. Esta restricción significa que los líderes de la ciudad a menudo no pueden tomar la iniciativa para examinar, diseñar y supervisar completamente nuevas tecnologías y modelos de negocios. El resultado: los vendedores innovadores y agresivos tienen espacio para entrar en la brecha e implementar conceptos e ideas por sí mismos, muchas veces ofrecniendo combos estandarizados con resultados que a menudo favorecen a pocos ó llevan a la ineficacia por encima de una buena política pública.

Estos proyectos NO pueden ser diseñados y desarrollados durante una noche de verano; más bien, se necesitan muchas personas con talento de muchos ámbitos de la vida para determinar qué se necesita para cada proyecto, caso por caso, junto con muchos meses de diseño, prueba y reconfiguración y el interminable "Cambio de Órdenes" durante mucho tiempo, antes de ver el producto terminado.


El diseño, desarrollo, instalación y mantenimiento de estas tecnologías está determinado por muchos factores que incluyen, entre otros, los siguientes:

ü  Presupuesto.
ü  Topografía.
ü  Clima.
ü  Población.
ü  Crecimiento actual y proyectado.
ü  Cooperación (Asociación Público-Privada).
ü  Transporte.
ü  Costo de la vida.
ü  Actividades sociales.
ü  Oportunidades educativas.
ü  Seguridad.
ü  Salud y muchos otros también ...

Cualquier proyecto de desarrollo exitoso, sin importar dónde se encuentre, comienza y termina con una infraestructura superior de vanguardia. Ya sea que traiga agua corriente limpia y energía eléctrica sostenible a la aldea más remota del mundo, o al redesarrollo de una gran ciudad metropolitana, cada proyecto comienza con el diseño y desarrollo de infraestructura.


Es la tecnología que NO SE VE, lo que hace que un edificio funcione a sus niveles máximos de rendimiento y permite la reducción considerable de los costos de energía, o facilita el flujo de peatones y vehículos durante las horas pico, o mejora la seguridad en nuestras comunidades.

Junto con el tiempo necesario para el desarrollo, viene aparejado todo lo referente a los Centros de Datos, son una parte crítica para hacer que una ciudad sea inteligente, pero en una ciudad REAL, una realidad general es que la mayoría de los datos almacenados no se utilizan. Esto se debe a muchos factores, entre los cuales no se cuenta con el personal adecuado para decidir qué datos valen la pena y cuáles no. Tener el tiempo necesario para descifrar los datos recopilados y utilizarlos correctamente es crucial.

Estos temas, particularmente los relacionados con disponer de un plan de trabajo integrador, holístico, que este guiado por un plan con etapas suele revestir de cierta complejidad para los Gobiernos Locales, aunque hay claras excepciones. Por ello tiendo a creer que las asociaciones público-privadas pueden llevar a ciudades más inteligentes. Pero una inversión verdaderamente inteligente en una ciudad inteligente requiere considerar tres dimensiones: características de las ciudades, requisitos de capital para diversas iniciativas y el proceso de toma de decisiones. Para ello re recomendable que los tomadores de decisiones en estas iniciativas sigan una secuencia analítica de situación, solución y soberanía.

1.      Situación
Es muy importante tener presente que las ciudades no son iguales y es ingenuo abordar la toma de decisiones, o la tecnología a implementar en la Ciudad Inteligente (o invertir) sin esta consideración. Las soluciones estilo combo o estandarizadas no son la solución, puede parecer que son una solución rápida, pero con un mal augurio como final. Como los autores de McKinsey & Co. señalaron en un artículo reciente sobre El futuro de la movilidad, los Alcaldes, los inversores y las empresas deben examinar al menos cuatro combinaciones de riqueza, crecimiento y densidad:

En mi research, estasconfiguraciones tienen una infraestructura dura instalada muy diferente (carreteras, agua, edificios) y una infraestructura blanda también muy diferente (burocracia, derechos sobre la tierra, impuestos). El tipo de "inteligencia" que cambia la vida de un residente de Japón es muy diferente de lo que constituye una herramienta que cambia la vida en Nigeria. ¿En qué situación se encuentran los responsables de la toma de decisiones?

2.      Solución
En segundo lugar, los proyectos de tecnología son bastante diferentes, no solo en la ambición de su programación, sino también en términos del capital requerido, quién paga qué y quién se beneficia. "Wi-Fi en todas partes" es mucho más económico de instalar que un programa de gestión de aguas pluviales y resiliencia a las inundaciones de última generación. Estas son soluciones: el cómo y el por qué. Las consideraciones sobre "qué tan caro" y "por qué esto es bueno para los ciudadanos" varían enormemente y no se pueden agrupar en un grupo de sueños tecnológicos de la industria de las “Ciudades Inteligentes”.

3.      Soberanía
Tercero, y más pasado por alto, es la cuestión de la soberanía. En cualquier lugar dado, ¿quién decide qué se hace? ¿Qué decisiones tomarán los innovadores del sector privado, los visionarios del emprendimiento cívico, las aplicaciones, la aclamación pública u “otros”?

Algunas tecnologías parecen infiltrarse por sí mismas, especialmente las ideas de economía compartida como Airbnb y Uber. Ningún gobierno planificó esto, pero es difícil argumentar que Uber no es parte de la infraestructura de transporte en muchas ciudades. Otras tecnologías requieren una inversión y un control central, por ejemplo, la fijación de precios de transportes públicos y la coordinación de las señales de tránsito como las usadas en Londres o Singapur. Ese tipo de solución integrada es difícil de lograr para una empresa emergente por sí sola.


CIBERAMENAZAS Y CIBERSEGURIDAD


Las "Ciudades Inteligentes" enfrentan cada vez más amenazas a los esfuerzos que han realizado en materia de avances tecnológicos a través de los crecientes ataques cibernéticos. A lo largo del 2018 hemos podido ver como múltiples ciudades han sido víctimas de ciberataques, casos como los de Atlanta, Baltimore y la isla de Sint Maarten entre otros, lo que ha afectado a servicios gubernamentales vitales y ha costado millones a estos municipios. Un reporte mas pormenorizado lo podrán encontrar en mi artículo sobre Smart Cities bajo Ciberataque.

Se estima que 2,3 mil millones de 'cosas' conectadas se implementan en ciudades inteligentes de todo el mundo. El auge de la IoT expone una amplia gama de vulnerabilidades que pueden ser explotadas por los ciberdelincuentes y otros actores maliciosos. Si bien las Ciudades Inteligentes están diseñadas para aumentar la productividad y la eficiencia, pueden presentar graves riesgos para los residentes y las autoridades cuando se descuida la Ciberseguridad. 


Es importante recordar que la Ciberseguridad es un tema en toda la Ciudad y no solo un riesgo tecnológico. Dado que muchas oportunidades para IoT surgirán a través de la integración tecnológica y la colaboración, que continuará aumentando en complejidad, esta complejidad genera riesgos. Existe un número desconocido de vulnerabilidades y metodologías potenciales, algunos de los ataques más comunes incluyen:

Man-in-the-middle: Un atacante rompe, interrumpe o falsifica las comunicaciones entre dos sistemas. Por ejemplo, un ataque de hombre en el medio en una válvula inteligente puede usarse para causar deliberadamente el desbordamiento de aguas residuales.

Robo de identidad y datos: los datos generados por infraestructuras de ciudades inteligentes no protegidas, como garajes de estacionamiento, estaciones de carga EV y fuentes de vigilancia, proporcionan a los atacantes cibernéticos una gran cantidad de información personal específica que puede ser explotada para transacciones fraudulentas y robos de identidad.

Secuestro del dispositivo: el atacante secuestra y asume efectivamente el control de un dispositivo. Estos ataques pueden ser difíciles de detectar porque, en muchos casos, el atacante no altera la funcionalidad básica del dispositivo. En el contexto de una Ciudad Inteligente, un Ciberdelincuente podría explotar medidores inteligentes secuestrados para lanzar ataques de ransomware en Sistemas de Gestión de la Energía (EMS) o drenar sigilosamente la energía de un municipio.

Denegación de Servicio Distribuida (DDoS): un ataque de DDoS intenta hacer que una máquina o recurso de red no esté disponible para sus usuarios previstos mediante la interrupción temporal o indefinida de los servicios de un host conectado a Internet. Esto generalmente se logra inundando el objetivo con solicitudes superfluas para evitar que se cumplan las solicitudes legítimas. En el caso de un ataque de DDoS, la inundación de tráfico entrante de un objetivo se origina en múltiples fuentes, lo que dificulta la detención del Ciberataque simplemente bloqueando una sola fuente. Dentro de las Ciudades Inteligentes, una gran cantidad de dispositivos, como parquímetros, pueden ser violados y obligados a unirse a una botnet programada para abrumar un sistema al solicitar un servicio simultáneamente.

Para gestionar eficazmente los riesgos en una Ciudad Inteligente, es importante definir claramente los límites de ese ecosistema. También debemos decidir qué estamos dispuestos a gestionar dentro de esos límites: ¿es solo los riesgos que enfrentan los grupos de personas que se encuentran en la propia ciudad, o deberíamos tratar de influir en la mitigación de los riesgos que enfrentan las personas / datos fuera de la Ciudad y sus límites definidos?.


Lo cierto es que no existe una única herramienta para brindar una solución adecuada, para ello debiéramos contar con un conjunto de herramientas que contemplen las siguientes capacidades:

1. Integridad del firmware y arranque seguro.
El arranque seguro utiliza técnicas de firma de código criptográfico, asegurando que un dispositivo solo ejecute el código generado por el OEM del dispositivo u otra parte confiable. El uso de la tecnología de arranque seguro evita que los piratas informáticos reemplacen el firmware con versiones maliciosas, lo que evita ataques. Desafortunadamente, no todos los conjuntos de chips IoT están equipados con capacidades de arranque seguro. En tal escenario, es importante asegurarse de que el dispositivo IoT solo pueda comunicarse con los servicios autorizados para evitar el riesgo de reemplazar el firmware con conjuntos de instrucciones maliciosas.

2. Autenticación mutua
Cada vez que un dispositivo de ciudad inteligente se conecta a la red, debe autenticarse antes de recibir o transmitir datos. Esto garantiza que los datos se originen en un dispositivo legítimo y no en una fuente fraudulenta. La autenticación mutua y segura, donde dos entidades (dispositivo y servicio) deben demostrar su identidad entre sí, ayuda a protegerse contra ataques maliciosos.
  
3. Monitoreo y análisis de seguridad.
Captura datos sobre el estado general del sistema, incluidos los dispositivos de punto final y el tráfico de conectividad. Luego, estos datos se analizan para detectar posibles violaciones de seguridad o amenazas potenciales al sistema. Una vez detectada, se debe ejecutar una amplia gama de acciones formuladas en el contexto de una política general de seguridad del sistema, como poner en cuarentena los dispositivos en función de un comportamiento anómalo.

4. Gestión del ciclo de vida de la seguridad.
La función de gestión del ciclo de vida permite a los proveedores de servicios y OEM controlar los aspectos de seguridad de los dispositivos IoT cuando están en funcionamiento. El reemplazo rápido de la (s) clave (s) del dispositivo por aire (OTA) durante la recuperación del desastre cibernético garantiza una interrupción mínima del servicio. Además, la desconexión segura de los dispositivos garantiza que los dispositivos desguazados no se reutilicen y exploten para conectarse a un servicio sin autorización.

Como se puede apreciar, la Ciberseguridad en una Ciudad Inteligente, pasa a formar una de esas columnas centrales que hacen al buen funcionamiento. Claro esta que cuando el Proyecto de una nueva ciudad es de Cero es bastante mas llevadero, pero cuando se trata de pasar de una Ciudad que esta conectada a ser una Ciudad Inteligente el proceso es bastante difícil y desafiante desde el punto de vista de la Ciberseguridad.

CONTINUIDAD DE LAS OPERACIONES Y RESILIENCIA

Los eventos inesperados a menudo pueden costar muchas vidas y daños a la propiedad. Una de las claves para evitar esto es contar con una planificación inteligente para la toma efectiva de decisiones después de un desastre de origen natural u otro.

Es crucial tener acceso a la información más actualizada y completa cuando se trata de tomar decisiones efectivas después de un desastre. Hay muchas y variadas plataformas que ofrecen sistemas de planificación y gestión de desastres que permiten contar con una imagen operativa común en tiempo real. Las soluciones de recuperación ante desastres son esenciales para asegurad la columna vertebral de las Ciudades Inteligentes.


Como hemos visto hasta acá, las Ciudades Inteligentes se basan en dispositivos interconectados para racionalizar y mejorar los servicios de la ciudad basados ​​en datos completos y en tiempo real. Estos sistemas combinan hardware, software y análisis geoespacial para mejorar los servicios municipales y mejorar la habitabilidad de un área.  Sin embargo, como se espera que la huella global de IoT supere los 50 mil millones de dispositivos conectados para 2020, las Ciudades Inteligentes deberán fortalecer los métodos de recuperación ante desastres para incidentes naturales o inesperados que podrían afectar su capacidad de confiar en datos precisos para funcionar correctamente. Si bien esto es algo que por lo general no nos gusta pensar, algunas de las ciudades inteligentes del mundo se encuentran en áreas costeras bajas que están expuestas a Riesgos o Emergencias relacionadas con el clima, tales como inundaciones, o están situadas en redes cuya historia sugiere la posibilidad de futuros apagones. Además, desafortunadamente, existe la amenaza siempre presente del Ciberataque y la destrucción o sabotaje de la infraestructura física.

Para observar un solo escenario del mundo real, si los piratas informáticos se enfocan en el sistema de Control de Supervisión y Adquisición de Datos (SCADA) de una Ciudad Inteligente, que algunos expertos en defensa cibernética afirman que son susceptibles de intrusiones debido a la falta de protocolos de seguridad, podrían cerrar varios servicios de la ciudad. Un solo punto de entrada y amenaza la salud pública y la seguridad.

Si el huracán Katrina nos enseñó algo, es que tener una mentalidad preventiva hacia la resistencia al cambio climático es tan importante como los esfuerzos de recuperación ante desastres. 

Según un estudio de las Naciones Unidas, casi 890 millones de personas en todo el mundo viven en ciudades que corren el riesgo de sufrir al menos un desastre natural importante, como inundaciones, sequías, ciclones o terremotos. Y como las ciudades son increíblemente complejas y densas, con un laberinto de sistemas urbanos como el transporte, el suministro de agua, el saneamiento, la vivienda, etc., son las más vulnerables a la devastación causada por desastres naturales.

Ya hemos visto que lasas Ciudades Inteligentes se basan en los cimientos de IoT. Los sensores de IoT ofrecen la capacidad de capturar información, monitorear situaciones y controlar dispositivos. Las perspectivas se generan a partir de flujos masivos de datos de IoT en tiempo real. Esto facilita la planificación efectiva, la determinación de hechos y la toma de decisiones, que son funciones críticas a raíz de un desastre natural.

Para aprovechar al máximo los beneficios de una ciudad inteligente en tiempos de desastres naturales, hay tres áreas esenciales en las que enfocar:

Paso 1: Plan de resiliencia
Nada mejor que un caso concreto para ejemplificar, el Tifón Mangkhut causó grandes daños en Hong Kong: las autoridades recibieron 1.500 informes de árboles caídos, se bloquearon más de 600 tramos de la carretera y se dañaron más de 170 semáforos, lo que provocó una fuerte suspensión y retrasó los servicios de transporte. Los ciudadanos no pudieron planificar sus viajes debido a la falta de información "inteligente".

Mirando esto más profundamente, ya hay una multitud de sensores propiedad de diferentes partes, como proveedores de servicios de tránsito y observatorios meteorológicos para monitorear el tránsito peatonal y las condiciones climáticas. La pieza faltante es una plataforma neutral y centralizada para recopilar todos estos conjuntos de datos, aplicar análisis sofisticados y derivar recomendaciones.

Al aprovechar múltiples fuentes de datos en tiempo real, las ciudades pueden extraer información sobre los datos para prepararse mejor para enfrentar los desastres naturales. Los conductores pueden planificar con anticipación la ruta más rápida y segura mientras toman información en tiempo real de los bloqueos de las carreteras debido a la caída de árboles; los ciudadanos también pueden calcular los mejores horarios para irse del hogar al trabajo o elegir la opción de transporte más adecuada si otros servicios se ven superados.

Lo mismo ocurre con el intercambio de información de vuelo en tiempo real y los avisos de servicios de emergencia. La interconexión ofrece muchos beneficios en esta área, ayudando a extraer inteligencia de la situación y crear soluciones de mitigación de desastres que son de gran alcance e impacto.

Paso 2: Proteger para redundancia
Cuando el Aeropuerto Internacional Kansai de Japón fue golpeado por el tifón Jebi, tardó semanas en reanudar las operaciones. Para instalaciones como los aeropuertos, que son la columna vertebral de actividades económicas clave como el turismo, la logística y los viajes de negocios, el "tiempo de inactividad" extendido puede tener serias ramificaciones.

Si bien hay un tiempo fijo para reconstruir ciertas infraestructuras, una redundancia planificada con un modelo interconectado ágil puede ayudar a reforzar la conectividad de alta disponibilidad. Por ejemplo, una sola ruta larga es, desafortunadamente, también un único punto de falla. Miles de kilómetros de cable de fibra los hacen altamente susceptibles al daño por las tormentas y dan lugar a altos niveles de latencia cuando se intercambian datos durante desastres naturales.

En cambio, la optimización de la conectividad privada entre infraestructuras distribuidas en diferentes ubicaciones, como Tokio, Nagoya y Fukuoka, puede ayudar a mantener las comunicaciones y la infraestructura de la nube.

Paso 3: Promover el intercambio de datos y el análisis para la recuperación
El intercambio y el análisis de datos son cruciales para la recuperación ante desastres, pero actualmente existen desafíos. En primer lugar, ciertos datos recopilados por sensores alrededor de las ciudades se consideran privados. En segundo lugar, la coordinación de la recuperación ante desastres generalmente es centralizada, lo que significa que, de muchas maneras, los gobiernos a menudo están solos cuando tienen la tarea de responder a eventos climáticos severos.

Aunque no todos los datos son compartibles, el intercambio de datos "sin privacidad" sería valioso para respaldar la recuperación ante desastres naturales. En el caso del Tifón Mangkhut, si el gobierno de Hong Kong y los proveedores de transporte pudieran interconectar sistemas, habría muchos más conjuntos de datos para construir modelos para minimizar el estancamiento del transporte. Otro ejemplo será la recuperación después del terremoto en Indonesia. El gobierno puede clasificar rápidamente los niveles de emergencia de las áreas afectadas según los datos recopilados de los sensores de IoT e interconectar varias plataformas de datos públicos. Entonces pueden priorizar inteligentemente, satisfacer necesidades y enviar equipos de rescate a las áreas más afectadas.

La interconexión fundamentalmente ayuda a una ciudad a prepararse, gestionar y recuperarse mejor de un desastre natural. Al integrar el monitoreo basado en IoT, la conectividad privada y las infraestructuras distribuidas, los gobiernos y las empresas pueden proteger a las personas y minimizar las pérdidas económicas durante los desastres naturales. Los conocimientos generados también ofrecen a las ciudades inteligentes una mayor capacidad para mejorar la planificación y el desarrollo de la ciudad, así como la seguridad de todos sus ciudadanos.

CERRANDO IDEAS

La rápida urbanización ha exigido la necesidad de implementar soluciones como la de Ciudades Inteligentes. Expertos de todo el mundo señalan que las Ciudades Inteligentes serán los futuros facilitadores para acelerar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos metropolitanos. Como hemos podido ver a lo largo de este artículo, contar con soluciones viables de recuperación de desastres será esencial no solo para los servicios públicos inteligentes, sino también para mantener la salud y la seguridad pública.

Es vital poder contar con un equipo multidisciplinario a la hora de armar el proyecto de Ciudad Inteligente, asegurarse que el tiempo y los recursos necesarios para hacer que ese proyecto cobre vida se invierta correctamente, más y mejor inversión en diseño y planificación y no en publicidad. Gastar tiempo y los fondos necesarios para determinar las mejores soluciones para lograr los mejores resultados son factores críticos que distinguen entre un desarrollo exitoso y uno que nunca ve la luz del día o termina siendo una decepción.


Otra de las grandes y necesarias inversiones está en Formación y Desarrollo del Capital Humano de la Ciudad. A medida que progresa todo este desarrollo de tecnología y construcción de estructuras, debemos asegurarnos que los aspectos educativos no se pierdan en el camino. La tecnología es excelente cuando funciona y, a pesar de nuestros mejores esfuerzos y deseos de que toda la tecnología nunca falle, sin embargo eso es solo un buen deseo, la mejor forma de pensar es saber que un día fallará.

Necesitamos mantener los niveles de habilidad actualizados junto con la tecnología. Como todos sabemos, todo se romperá o funcionará mal tarde o temprano, y necesitamos personas formadas y capacitadas para resolver estos problemas. La capacitación desempeñará un papel clave en el avance de las Ciudades Inteligentes, sumar a actores como Universidades y Escuelas Técnicas  será un factor diferenciador y un buen promotor de la capacitación continua. La Ciudad Inteligente requiere mano de obra calificada para construirse de una manera que no solo sea eficiente, sino también sostenible y responsable. 

Sonará repetitivo, pero es una gran realidad, una Ciudad Inteligente no puede conseguirse a corto plazo, y ni siquiera es un objetivo en sí mismo. Lo que sí se debe tratar de hacer es utilizar la innovación para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los servicios que ofrece la ciudad, así como fomentar la comunicación desde los gobiernos con el objetivo de que la ciudadanía y las empresas se impliquen en los proyectos. Solo así se conseguirán ciudades inteligentes.

Impulsado por nuevas tecnologías como Big Data, Inteligencia Artificial (AI) e Internet de las Cosas (IoT), el sector público tiene el potencial de transformarse radicalmente, aumentando significativamente la calidad de los servicios comunitarios y reduciendo los costos. La prestación de estos servicios e infraestructura inteligentes plantea desafíos técnicos, de gestión, sociales, políticos y éticos interconectados que requieren un pensamiento innovador e interdisciplinario.

Estos elementos, sumados a claros conceptos de Ciberseguridad y Planes de Continuidad de las Operaciones o como se conoce en la jerga empresarial Planes de Continuidad de los Negocios, convertirán a una Ciudad en una Ciudad Inteligente sustentable, estable y preparada para satisfacer a sus ciudadanos en todas sus expectativas. 

    

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