La sociedad se vio remecida por los últimos parricidios ocurridos.
Ha transcurrido un tiempo prudente para analizar que está pasando en nuestra sociedad, para comenzar a reconocer que en la ultimas dos décadas la violencia familiar convive de alguna u otra manera en nuestros hogares y para ello tenemos que despojarnos de esa falsa hipocresía, la cual muchos manejan a la perfección.
¿Cuántos de los que hoy tienen 20 o 30 años crecieron en hogares disfuncionales?, donde la violencia psicológica o física era una constante. ¿Cuántos han crecido con padres casados solo en apariencia por el que dirán?
Es lamentable que no existan estadísticas oficiales sobre el número exacto de parricidios y filicidios que se dan en nuestro país pero más allá de las cifras lo que si es una realidad es que un importante número de familias viene atravesando crisis de violencia, mezclada en muchos casos con problemas de alcoholismo, consumo de drogas o ludopatía en uno de sus miembros. El núcleo de la sociedad es la familia y ocurre en un número importante de hogares, de toda condición social, por una crisis que se vuelve una constante y que en casos extremos finaliza en crímenes
Cada vez hay más familias disfuncionales, más violencia, más separaciones, más ofensas, más indiferencia, todo ello afecta a los hijos. Con el estilo de vida que viven muchos, por ejemplo que alguien viva en la misma casa no hace que no sea un extraño, además los problemas psicológicos en las personas aumentaron sin duda por el actual ritmo de vida.
Preguntémonos en hogares altamente conflictivos qué clase de personalidad se puede estar formando en los niños y adolescentes. Los últimos parricidios se han dado en hogares sin aparentes problemas económicos, de jóvenes universitarias, pero acaso… ¿no vivimos en una sociedad de alto consumo? donde los valores han ido a menos en una permanente competencia donde no importa cómo alcanzar objetivos. Hoy incluso tenemos al alcance tecnología como Internet que mal usada podría ser muy perjudicial, para los que hoy pasamos los cincuenta años nos es difícil comprender los actuales códigos de los adolescentes.
Hay muchos rasgos en común que hoy tienen los adolescentes, como un carácter explosivo, la adicción al riesgo, la intolerancia, la irritabilidad o por el contrario la tendencia a la depresión, pero solo con una permanente atención podríamos darnos cuenta si estos signos están traspasando la línea de lo normal, sin embargo el tiempo para la crianza es cada vez más escaso.
Finamente, hagamos una sola pregunta y es ¿Cómo está marchando nuestro hogar?... Si tenemos problemas, lo más aconsejable es buscar de inmediato ayuda profesional.
| < Prev | Próximo > |
|---|
El autor Cesar Ortíz Anderson es miembro desde el Domingo, 02 Agosto 2009.
Otros artículos del autor...
- Ludopatia un enemigo silencioso y peligroso
- La importancia de conocer a la delincuencia
- Rasgos actuales de nuestra sociedad
- Seguridad para las Fiestas de Fin de Año
- ¿Las drogas y nuestros hijos?
- “Vamos a luchar por devolverle al país la tranquilidad”, ...
- Jamás bajemos la guardia ante los secuestros
- Basta ya, con nuestros hijos no se metan
Ingreso de usuarios
Capacitación
- GL: Programa Integral de Capacitacion y Desarrollo - Red de Ejecutivos Innovadores
- CAECE: Certificación en Dirección de Seguridad de la Información
- GL: Programa Integral de Capacitacion & Desarrollo "Red de PyMES Emprendedoras"
- CAECE ICS: Diplomatura Universitaria Derecho a la Legítima Defensa
- Universidad Austral: PGRF - Métricas internacionales en software
- Universidad Austral: PGSI - Gestión de la Seguridad Informática
- Universidad Austral: MOIT - Posgrado en Planificación y Gestión de las Tecnologías de la Información
Registrados
Esta semana: 2 registrados
Este mes: 5 registrados
Visitas








![]() | Hoy | 1261 |
![]() | Ayer | 6506 |
![]() | Esta semana | 7767 |
![]() | Ultima semana | 37116 |
![]() | Este mes | 34574 |
![]() | Ultimo mes | 148794 |
![]() | Todos los días | 7679242 |
Hoy: Feb 07, 2012






















