Blog - Seguridad | Informática
Escrito por Gabriel Lazo Miércoles, 28 de Julio de 2010 00:00
Últimamente podemos apreciar que el misticismo y casi ocultismo que había antes sobre los conceptos de hacking se van desvaneciendo poco a poco (por lo menos los conceptos básicos e intermedios) ya sea por la cantidad de información que hay online o por los cursos de entrenamiento en tests de penetración y hacking ético.
Todo esto ha logrado también que ya varias industrias comiencen a darse cuenta de las ventajas que trae el hacer pruebas exhaustivas de hacking ético para complementar sus esfuerzos en seguridad de la información y lograr encontrar vulnerabilidades antes que los atacantes; agregando a esto el cumplimiento de estándares y requerimientos de la industria como PCI DSS o aquellos establecidos por la SBS u otros organismos reguladores.































Si bien es notable la velocidad con que los modelos de Cloud Computing son adoptados cada vez más por compañías de diversos tamaños en su esfuerzo por adaptarse a las exigencias del mercado actual, es cierto que este crecimiento sería más acelerado y sostenido si las incertidumbres que surgen entorno a la adopción de un nuevo modelo de servicios (como lo es en la actualidad Cloud) fueran despejadas a priori. 

La definición políticamente correcta de las técnicas de ingeniería social dice que se trata de combinar conocimientos de psicología, engaños y fallas en los procesos para obtener accesos no autorizados a información confidencial, sin necesidad de aplicar estudios avanzados de tecnología. Es decir, que en vez de vulnerar una aplicación para ganar un acceso, se trata directamente de conseguir el nombre de usuario y el password por otros medios. 






















